Vivamos Responsablemente

Luego de una noche de fiesta es difícil decidir quién debe conducir, pues nadie quiere aceptar la responsabilidad y terminar con la alegría del momento repartiendo a los amigos pasados de copas en sus casas. Por eso, es importante asegurar quién será el conductor antes de salir, para que este no consuma bebidas alcohólicas y así pueda manejar en perfectas condiciones y mantenerlos a todos a salvo. Cuando ninguno quiere hacerlo, un taxi es la mejor opción.

La tarea del conductor designado no solo es compleja por el hecho de tener que repartir a todos sus amigos en sus hogares, sino por tener que soportarlos durante el viaje cuando se pasaron de copas.