El origen de la cerveza

Se cree que la cerveza tuvo su origen en Mesopotamia, hace más de siete mil años. La evidencia más antigua es una tablilla sumeria en la que se observan varias personas tomando cerveza de un mismo recipiente. Los Babilonios heredaron de los Sumerios el arte del cultivo de la tierra y la elaboración de cerveza.
Por otra parte, se sabe que los Egipcios fueron los primeros en comercializarla; fue tan popular, que incluso se podían pagar impuestos con ella. La bautizaron con el nombre de “zythum” y le agregaron ingredientes que la enriquecían de aroma y color.
En la antigüedad, los Chinos también elaboraban cerveza llamada “kiu”, utilizando cebada, trigo, espelta, mijo y arroz, mientras que las civilizaciones precolombinas de América utilizaban maíz en lugar de cebada.
La cerveza se encuentra en casi todas las culturas. En los países nórdicos, se ofrecía cerveza a Wotan, el gigante Oegir era el cervecero y Thor el dios del trueno, el protector de la cerveza. La cerveza pasó de Egipto a Europa a raíz de las cruzadas. Los caballeros de regreso a sus países la llevaban consigo.
GRECIA Y ROMA
Los Griegos y los Romanos adoptaron esta bebida, en parte, gracias al comercio que sostenían con los Egipcios, pero no fue tan popular como el vino, debido a la dificultad para producirla en tierras del Mediterráneo. Sin embargo, algunos de los pueblos del norte de Europa, la adoptaron, aprendieron a fabricarla, la perfeccionaron y la utilizaron para celebrar fechas importantes y triunfos de guerra.
ALEMANES
En la historia medieval y moderna, aparece la tradición alemana, que es muy antigua. A raíz de fuertes heladas consecutivas que afectaron los cultivos de la vid, en Europa tomó fuerza la cerveza como reemplazo del vino. Se popularizó gracias a su contenido calórico y a que era una opción menos insalubre que el agua natural.
EL LÚPULO
En esta época, se le agregó a la cerveza uno de sus ingredientes principales: el lúpulo. Cuando se añade lúpulo a la cerveza, detiene su putrefacción y permite una mayor duración. A raíz de ello, la cerveza se convirtió en importante objeto de comercio. En el siglo XII, el rey Juan Primus, conocido como Gambrinus, fue un protector de los cultivos de cebada y, por ende, de la cerveza.
EDAD MEDIA
Los alemanes poseían cerca de 500 claustros en los cuales se elaboraba y comercializaba la cerveza, ya que era privilegio exclusivo de los monjes y monjas, siendo muy famosas en ello las monjas de los Prados de Santa Clara.
LEY DE LA PUREZA
Alemania ha influido mucho en fijar las características de la cerveza moderna, al punto que hoy en día aún cuentan con la “Ley de la Pureza”, promulgada por el duque bávaro Guillermo IV de Orange en 1516, que obliga a producir la bebida con cebada malteada, agua, lúpulo y levadura.
El hecho de que con la misma proporción de cereales se podía conseguir mucha mayor cantidad de cerveza que de pan, fue uno de los motivos que hicieron que se popularizara la cerveza como refresco, bebida placentera y alimento, por lo que en algunos monasterios, cuando llegaban los peregrinos, les ofrecían pocas raciones de comidas, pero vastas jarras de cerveza.
ELABORACIÓN DE LA CERVEZA
El emperador Otón II otorga a la ciudad de Lieja la primera licencia que se conoce para fabricación de cerveza, iniciándose así el prestigio que universalmente han conseguido las cervezas belgas.
Esta tradición se enriquece con las “Trappist” o “trapenses”, elaboradas en los monasterios de la Orden de la Trapa con unas excepcionales normas de calidad, sólo mantienen autorización para esta denominación cinco belgas y uno holandés.
Estas cervezas trapenses, actualmente se elaboran por fabricantes cerveceros que han adquirido las patentes y derechos de denominación con el compromiso de conservar, estrictamente, los métodos, productos y calidad del agua que se utilizaron en los momentos de su fabricación por los monjes de la Orden de la Trapa, sujetos a la disciplina del Cister, a los que se debe su merecido prestigio, manteniendo, incluso en algunos casos, las instalaciones conventuales originales.
CASTIGO EJEMPLAR
En el siglo XIII, para preservar y cuidar la calidad del lúpulo, el rey Wenceslao I de Bohemia, estableció la pena de muerte para quien cortase esquejes de lúpulo que pudieran ser exportados y plantados en otros países. Más adelante, en el siglo XV, se formaron los gremios cerveceros que eligieron como patrón al fabuloso Rey Gambrinus.
ESPAÑOLES
En España, la cerveza fue popularizada en el siglo XVI por Carlos I de España y V de Alemania, tras su retirada al Monasterio de Yuste. El emperador instaló una pequeña fábrica de esta bebida en el monasterio, al que le había acompañado un maestro cervecero.
LUGAR DEL MONJE
La cerveza “Lager” se desarrolló en Munich, su significado es “el lugar del monje” y la conservaban durante los meses de verano en cuevas bajo el hielo; de esta manera, provocaron que se desarrollase una levadura de fermentación baja y que precisaba de un período largo de fermentación y bodega.
PILSEN
La cerveza Pilsen empezó a conocerse por otro cervecero alemán, quien desarrolló la cerveza en la ciudad checa de Pilsen, una cerveza clara, muy amarga, con una fermentación baja, opuesta a las dulces y oscuras de Munich. Debido al éxito obtenido con esta cerveza y a la aparición del vidrio, la cerveza Pilsen comenzó a conocerse con este nombre, en honor a la ciudad de origen checo.
PORTER
En Gran Bretaña, las cervezas tenían mucho cuerpo, eran amargas y muy oscuras. Las Porter inglesas tomaron su nombre de los portadores de equipaje que la consumían habitualmente en el puerto de Londres.
CERVEZA DIGNA DE REYES
El lúpulo y su introducción en las Islas Británicas estuvo prohibido hasta el siglo XV. Shakespeare hablaba en sus obras con desprecio de las cervezas continentales, mientras que afirmaba que las Ale inglesas “eran dignas de reyes” y sería a finales del siglo XVIII cuando prácticamente todas las cervezas Ale llevaban lúpulo en su composición, a excepción de las escocesas, ya que en esas latitudes no crecía dicha planta aromática. Actualmente, las cervezas escocesas se distinguen por estar menos lupuladas que las inglesas, que sí incorporaron buenos lúpulos aromáticos.
ÉPOCA DE ORO
A finales del siglo XVIII, llegó la época dorada de la cerveza gracias al uso de sistema de bombeo con máquinas de vapor en la elaboración y el descubrimiento de cómo crear, mantener y controlar el frío, así como su aplicación en la fermentación y el descubrimiento de la nueva fórmula de la producción en frío.
En el siglo XIX, el gran investigador francés, Luis Pasteur, revolucionó con su microscopio el mundo cervecero al identificar la levadura Lager que empleaban los alemanes, descubrió el hongo que da sustancia a la levadura y que es el responsable del proceso de fermentación de la cerveza, lo que posibilitó el control preciso de la transformación del azúcar en alcohol, así los productores de cerveza ya no dependían de la levadura salvaje que se transportaba en el aire para la fermentación y pudieron desarrollar cervezas de mayor calidad y variedad.
Durante este siglo, los cerveceros checos y alemanes, desarrollaron una cerveza de mejor aspecto, cervezas filtradas y más claras, como las cervezas Lager y las Pilsen.
LA CERVEZA MÁS CARA DE LA HISTORIA
Los arqueólogos produjeron mil botellas de esta cerveza y vendieron cada envase en 54 dólares, con el objeto de recaudar fondos para financiar sus investigaciones sobre la famosa bebida en Egipto milenario. La Tutankamón mantiene la marca mundial de cerveza más cara de la historia.
OKTOBERFEST
En Munich, Alemania, se realiza cada año en octubre desde 1810 la Fiesta de la Cerveza para recordar la boda del rey Luis I de Baviera con Teresa de Sajonia Altenburgo.